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Existen, un determinado número de prendas que para su perfecta limpieza precisan de ser procesadas en agua y a veces con cierta temperatura. Edredones, mantas, determinado tipo de cortinas, etc. han de ser limpiadas en agua para su mayor limpieza. Cada tipología de prenda, precisa de una determinada forma de ser procesada que muchas veces se detalla en la prenda misma. La utilización del programa de lavado correcto, la temperatura del agua y la dosificación de detergente necesaria hace que junto con el secado las prendas queden perfectamente limpias, con colores vivos y con el menor desgaste posible o se encojan.
La profesionalidad del tintorero lavandero hace que, en determinados casos, y ante determinadas fibras o tipos de prenda, se tenga que variar parámetros de lavado como revoluciones de giro, niveles de agua, dosificaciones exactas y precisas de productos químicos, centrifugados a diferentes velocidades, etc. El secado por lo regular se realiza a bajas temperaturas, siempre por debajo de la temperatura máxima recomendada por el fabricante de la prenda. Se entiende, que de esta forma se evitan eventuales problemas de encogimiento, fijamiento de arrugas, amarillamientos, etc. Se termina el proceso con el planchado manual y el embolsado de la prenda. Algunas, de las lavanderías asociadas ofrecen, junto con el servicio de tintorería, un servicio de lavandería industrial dirigido a todo tipo de establecimientos que más es para grandes empresas.
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